Armonización

Su finalidad es la de obtener del instrumento el mejor sonido posible, eliminando todo tipo de impurezas.

Esta operación consiste en modificar la textura de los martillos mediante el picado de su fieltro con una serie de agujas, con el fin de ablandar este material en puntos estratégicos y lograr así una sonoridad dulce y una coloración homogenea, eliminando ese carácter metálico que a veces tanto nos molesta.

Es conveniente realizar este tratamiento cada dos o tres años.